viernes, 20 de abril de 2018

Trabajar de noche

Empiezo la jornada de trabajo con mucho sueño. Con la niña, en este momento, trabajar de noche es lo que se puede. A veces puedo tomar una siesta de día; a veces no. Tampoco es terrible porque luego de una racha pesada viene una racha tranquila. Pero ahora  estoy en la "racha pesada" y son varios días de cansancio: voy notando cuando me acerco al límite porque sonrío menos y estoy más gritona (gritona en general, como exaltada, no necesariamente en mal plan).

Cuando me siento así, me gustaría tener una pareja: alguien que me abrazara y me hiciera masaje en la espalda. Ya puestos a imaginar, me gustaría que esa pareja fuera un marido rico que me mantuviera y entonces no estaría cansada; no con cansancio de este tipo, pues.- Estaría cansada de vacacionar, que ya se sabe lo cansado que es.

Silvia Parque

jueves, 19 de abril de 2018

Estos tres años

Ayer cumplió años B 🎈🎂  No he tenido tiempo de sentarme a pensar, pero sería imposible para mí no tener en mente lo que han sido estos tres años de su presencia.

Yo quería tener un bebé. Quería ser mamá. Como este blog hace un poco de diario personal, puedo leer entradas viejas donde hablo de eso. Aprecio poder decirle a mi niña que fue largamente deseada, que le pedí a Dios un hijo y Él la envió. Estar embarazada es lo más increíble que me ha ocurrido y los meses en plan "solo ella y yo" fueron geniales. Creció y crecieron las dificultades, las satisfacciones, la alegría, el miedo. Me equivoqué y me porté mal con ella, más de lo que creí que podía pasar (me perdona siempre; me ama). Yo trato de honrar el privilegio de ser su mamá.

Silvia Parque

martes, 17 de abril de 2018

Los años no pasan en balde

Suelo verme cansada y despeinada.
Los años no pasan en balde, dicen. Terminó el crecimiento: pasó el mejor momento del cuerpo, que es a los veintitantos. Terminó también la preparación para la vida: ese aprendizaje de las primeras dos décadas en las que planeamos hacer, deseamos ser.

No me siento "vieja" ni mal; al contrario: llevo un rato sintiendo que estoy en mi mejor momento. ¡Sería genial estar en mi mejor momento con el cuerpo que tenía a los 20! Pero ni bajando los 10 kilos que me sobran, ni recolocando las tetas donde estaban. Eso se fue. Sin embargo, he tenido el gusto de reencontrame conmigo y me gusta (me gusto).

Otra cosa que se fue es la forma joven de vivir el amor. Cuando tenga una pareja no será como aquella realidad fantástica en la que dos fuimos uno y fuimos todo; la inocencia no se repite.

Hace años pensaba que algunas cosas resultaron bien y las más importantes resultaron mal; pero ahora pienso en otros términos; además, lo que era "lo más importante" se resitúa y deja de tener valor para definirme.

Me arrepiento de poco. Sigo teniendo unos miedos que a veces le abren la puerta a la ansiedad y me tumban. Pero estoy bien. Treinta y siete y contando...

Silvia Parque