sábado, 24 de septiembre de 2016

Notas sobre lo increíble que me ha vuelto mi hija

- Mi comida siempre es mucho más atractiva que la suya, aunque sea otra porción del mismo alimento, tomada exactamente del mismo recipiente.

- Mi presencia es imprescindible en caso de crisis, que puede desatarse por el hecho de haber desaparecido de su vista, aunque inmediatamente antes haya estado ocupada por su cuenta, sin mí.

Silvia Parque

jueves, 22 de septiembre de 2016

B y el "hola" y "adiós"

B no tiene interés en saludar ni en despedirse. Tanto su papá como yo, la saludamos y nos despedimos de ella, y nos saludamos y despedimos entre nosotros, delante de ella. Dice "¡hola!" cantarinamente cuando jugamos, si "aparece" detrás de mí, por ejemplo; pero solo un par de veces lo ha dicho al despertar, por la mañana. No hemos insistido; nunca insisto en lo que no es indispensable: respeto su ritmo; pero con casi un año y medio, creo que vendrá bien que practiquemos este básico social.

Silvia Parque

martes, 20 de septiembre de 2016

Encantada, de nuevo

Tuve lindos momentos cuando era niña. Pero la niñez me resultó cargada de tensión, tal vez porque sentía mi vulnerabilidad. Afortunadamente, crecí. Empecé a sentirme bien entre los diez y los once años, con el primer grupo de amigos. Luego vino la adolescencia y aunque elegí llenarla de melodrama, floreci; me encanté. Creo que entonces, siendo yo toda yo llena de mí, conocí la felicidad. Fui por la libre y poco a poco, haciéndome mayor entre el júbilo y el goce, las cosas se pusieron complicadas. Yo era feliz, pero empezaron los peros. Me gusto la edad adulta, pero... Tuve un matrimonio increíble, pero...

Y entonces, di un fruto. Me siento encantada, de nuevo. Reconociendo qué es esto que soy. Sin los compromisos identitarios de los veinte años. Dispuesta a quedar mal y equivocarme. Libre.

Silvia Parque