jueves, 8 de diciembre de 2016

Confianza para pelear con la pareja

Uno de los signos poco apreciados, pero según yo muy apreciable, de salud en una relación de pareja, es la confianza para pelear.

Ya se sabe que es diferente discutir, tener diferencias y pelear. A las peleas hay que evitarlas porque son desagradables, riesgosas e ineficientes; afortunadamente hay muchas maneras para abordar problemas, que permiten dejar la pelea para ocasiones especiales.

Una pareja bien avenida pelea poco; sin embargo, las personas comunes peleamos y también peleamos con la pareja. Creo que en las peleas con la pareja se nota la salud de la relación, cuando:

- Nunca está en juego la permanencia de la pareja como tal. Ninguno considera la posibilidad de "terminar". De hecho, la relación está en el fondo de un hoyo cuando cualquier cosa es motivo para pensar en "terminar"; hay parejas en las que la idea de "no seguir" ronda durante años: pasé por eso y es desgastante.

- No se toca ni de lejos el punto donde la otra persona será verdaderamente lastimada. Es una especie de traición usar el conocimiento que tenemos de la vulnerabilidad del otro, para hacerle daño.

Así que si estás bien con tu pareja, no te da miedo pelear. No quieres hacerlo, pero no te da miedo: estás en confianza hasta para eso.

Silvia Parque

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Mi hija se hace un lugar

Cuando el niño aprende a decir "no", se hace un lugar.

Mi hija toma su espacio de existencia y se instala en el mundo, sin duda.

Entró en la etapa del "no" del modo más encantador que pueda imaginarse, diciendo "no"con una sonrisa, en un tono dulce, a veces casi como pregunta, a veces casi como con tiento. Creí que seguiría así y me veía gestionando sus desbordes emocionales con ternura infinita.

Luego, entró en una fase dramática. ¡Había que oí sus "AY, AY, AY"! Un niño al que estuve dando clase, creyó que su papá estaba pegándole. Nosotros que ni el gesto de levantar la mano hacemos, bien podríamos pasar por torturadores si alguien la escucha en ciertos momentos.

Ahora, el "sufro muchísimo" ha tomado toda la energía de la oposición humana creada generación tras generación. No sabía el umbral que estábamos cruzando la tarde de su primer berrinche. Pero aquí seguiremos, en el camino del amor.

Silvia Parque

martes, 6 de diciembre de 2016

Dejando el pasado atrás

B pasaba mucho tiempo en los brazos y en la teta cuando era una bebita, y era frecuente que yo, sentada con ella, divagara recordando y jugando a imaginar volver al pasado para hacer algo de diferente manera.

Hoy he caído en la cuenta de que ya casi no lo hago y de que me siento mejor sin atender tanto al pasado.

Silvia Parque